La Organización Discente (Learning Company).
Antonio Grandío. Borradores 1998

Volver

Modelo PECC.

Programa, Estrategia, Conocimiento y Comprensión: 4 Niveles y Métodos para enseñar y aprender: una propuesta evolutiva para Maestros y Profesores de todos los ámbitos.

Aprender según Programas, Estrategias, Conocimientos y Comprensión.

  Programas Estrategias Conocimientos Comprensión

Naturaleza

Seguridad

Emocional

Mental

Intuitiva

Refuerzo Positivo

Obediencia

Éxito

Erudición

Descubrimiento

Refuerzo Negativo

Desobediencia

Fracaso

Ignorancia

Aburrimiento

Método

Miedo

Motivación

Concentración

Atención

Instrumento

Amenaza

Competición

Lógica

Sorpresa

Ámbito

Obligación

Aplicación

Explicación

Implicación

Rol Social

Empleado

Perito Experto

Profesor Académico

Científico

Condición Básica

Autoridad

Reto contínuo

Reputación

Humildad

Energía Básica

Hábito

Fuerza de Voluntad

Memoria

Inteligencia

Resultado

Cumplimiento

Consecución de Metas

Saber Enciclopédico

Sabiduría Innovadora

   

Logro

Conocimiento Acumulativo

Comprensión Sistémica

Sopongamos que somos profesores y deseamos "enseñar" ciertos contenidos a los alumnos. Básicamente podemos recurrir a 4 métodos e instrumentos básicos: el miedo y la amenaza, la motivación y la competición, la concentración y la lógica y, finalmente, la atención y la sorpresa.

El primero sería utilizar el miedo ...

El segundo sería utilizar el método estratégico. Este consiste en anunciar que, si el alumno cumple con ciertos requisitos (por ejemplo asistir a clase, hacer ciertos trabajos, atender en clase etc.), verá aumentada su posibilidad de aprobar la asignatura (premios) mientras que, si no los cumple, esta posibilidad se vería seriamente comprometida (castigos). Podemos también animarles a competir de dos modos. El primero, más indirecto, implicaría arengarles respecto al difícil y competitivo mundo en que vivimos y a la necesidad de "espabilarse" si quieren "medrar" en este cambiante e inmisericorde mundo. El segundo, más directo, motivarles a competir mediante la consecución de unos pocos recursos escasos (premios al mejor trabajo, matrículas de honor, estancias subvencionadas en el extranjero, becas de colaboración, etc.).

La vida que modelamos en su conciencia es un "espíritu combativo" y de superación contínua. Hay pocos "números uno", los que consiguen el éxito a base de esfuerzo y de tal espíritu competitivo, mientras que existe una inmensa legión de "perdedores" de "mediocres" que nunca conseguirán "trepar" a alturas "reconocidas".

Obviamente, es un juego de "suma cero": "tu ganas, yo pierdo" o viceversa. Su instrumentación lúdica lo representan todos los deportes competitivos contemporáneos, desde el fútbol hasta el ajedrez. Este método viene auspiciado por la "era económica" que, para muchos, define aún nuestra sociedad. ¡Sea usted estratégico, asertivo, ponga sus ojos en una meta deseable y luche por ella!.

Este sistema, quizás, es el correcto para tareas de dificultad intermedia donde prima la mejora incremental (continua mejora de un método normativo previamente establecido). En otras palabras: existe ya un escenario o proceso preestablecido de hacer las cosas, sean estos las normas del fútbol o de los negocios. Este está compuesto de unos objetivos bien definidos y de acciones permitidas y prohibidas, además de un campo físico (en el fútbol) o mercado (en el mundo empresarial) para su consecución. El término económico pertinente es el de "optimización" del proceso (sea este productivo, de distribución o de fijación de precios).

El terecer método es el basado en los conocimientos. Los conocimientos tienen, a su vez, tres niveles: las habilidades, los cuales responden, respectivamente, a tres afirmaciones básicas: el "cómo", el "qué" y el "porque" (obsérvese la ausencia de tilde en el "porque").

El Cómo: las habilidades. Responden generalmente a la pregunta "cómo se hace ...". Las habilidades se refieren a destrezas técnicas (cómo limpiar un inyector de combustible, el algoritmo necesario para hallar una matriz inversa o cómo efectuar una búsqueda temática en Internet).

El Qué: los conocimientos propiamente dichos. Responden generalmente a la pregunta "qué es ...". Los conocimientos son mapas cognitivos de la realidad tecnológica, social o histórica (funcionamiento de un motor de explosión interna, propiedades algebraicas del cálculo matricial, qué es un sistema de información o qué principios inspiran la doctrina contable).

El "Porque": las representaciones. Finalmente, las representaciones son nuestras ideas básicas inconscientes acerca de lo que entendemos como realidad. Resultan de la reflexión sobre los cimientos que sustentan los dos niveles anteriores. Nótese que utilizo la palabra "porque" no "por qué", ya que esta última la reservo al último tipos de aprendizaje

Si somos defensores de las habilidades, enfatizaremos la necesidad de "hacer casos prácticos", de dominar las técnicas necesarias (el "cómo se hace") para desenvolvernos en el mundo laboral. Si lo somos de los conocimientos haremos otro tanto con los "sólidos conocimientos teóricos", mientras que

Finalmente tenemos el método de la comprensión, en el cual

Como dice Covey (1989), hay tres clases de personas: las dependientes, las independientes y las interdependientes. Há aquí mi interpretación personal desde el continuo de complejidad y de aprendizaje que proponemos.

Las primeras dependen de los demás, cumplen normas y obedecen órdenes. Buscan la seguridad y evitan la inseguridad. Su energía básica es el miedo.

La segundas podríamos subdividirlas en 2: las independientes por logros o estrategias y las independientes por status (porque lo són)

Volver