Qué es la Iluminación.
Antonio Grandío Botella.

(trabajo para la asignatura "Estética", 2º Curso Licenciatura en Filosofía). Julio de 1990

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Índice

PROLOGO

0- INTRODUCCIÓN
1- QUÉ ES LA ILUMINACIÓN
2- LA ILUMINACIÓN COMO CONSECUENCIA DE LA AUTORREALIZACION
3- VIVENCIAS DESCRIPTIVAS DE LA ILUMINACIÓN
4- EXPLICACION DE LA ILUMINACIÓN
5- LA VISION ESOTERICA DEL MUNDO
5a- La Iniciación, la súbita Flor de la Crisis
6- ILUMINACIÓN Y CREATIVIDAD

PROLOGO

Es difícil para mí expresar por qué narices me metí en este trabajo. Inicialmente, debía ser una tarea sobre "Psicología del Arte" o "Teoría de la Comunicación en el Hecho Artístico". Pero mi corazón rechaza que se haga una psicología de lo único que, entre las más diversas disciplinas aún conserva, siquiera con una timidez "in crescendo", entre sus temas el del amor, la muerte, la belleza y lo infinito.

Nada he aprendido sobre el amor en las universidades. Nada sobre la muerte y la vida, nada sobre por qué he derramado lágrimas cuando, al salir de casa, he respirado el aire de la mañana. He abrazado cuerpos de mujer y también he sentido el aletear de una presencia inmensa que me ha hecho odiar después la explicación razonable de la vida. Sé del hechizo de unos labios y de la bendición de un amanecer, he probado casi todo con casi todos. He vivido la posesión, el rechazo, la burla y la soledad, la gloria de ser bien considerado, estimado y follado. He abandonado y han hecho lo propio conmigo, he jugado a todo lo que se supone serio en esta vida y he sido circunspecto respecto a lo que en ella llaman juego.

Nada me ha satisfecho. Pensé que la carrera de filosofía sería distinta pero sólo el collar del perro cambia. El miedo y la competencia, la mediocridad y lo "humano, demasiado humano" de Nietzsche campan a sus anchas por doquier encarnados en esa enfermedad llamada "lo académico".

He aquí un trabajo que me ha costado lo indecible. Cada día se cierne sobre mí una inmensidad creciente que me impide ser sistemático y coherentemente estructurado según los patrones al uso. Cuando intento serlo me siento estúpido. Sé hablar con palabras de cinco duros, hacerme enrevesado y ocultar que preferiría abrazar a la gente (sobre todo a las mujeres). Pero eso me destroza. Hablando el otro día con Vicent Meliá delante de una cerveza saqué a colación este trabajillo y me dijo que él no creía en el arte. Arte es para él una especie de narcisismo estético: "siempre que te pones a hacer una escultura o pintura, piensas en algo distinto de lo que en realidad haces al final, el arte es inconsciente porque lo que allí pones debe ser algo quizás tuyo, pero nunca lo que deseabas".

Arte es para mí la inspiración. Inspiración es para mí lo que pasa cuando uno no está. Y esto sucede cuando uno tiene esa pasión, esa "llama sin humo" que le impide sentarse en la silla de la certeza o la seguridad.

He aquí lo que ha hecho el amarte más que a la asignatura.

0.- INTRODUCCIÓN

Según Wallas, y citado por Román de la Calle, el proceso creador tiene 4 fases (1):

a- Fase de Preparación

b- Fase de Incubación

c- Fase de Iluminación

d- Fase de Verificación

Este trabajo viene a centrarse en la fase "c", es decir, la de Iluminación. El enfoque a seguir pretende ser lo más amplio y general posible. Y ello está basado en la pretensión de que la iluminación es común en todas las áreas de la vida. No creo que la experiencia estética difiera, en lo esencial, del "insight" científico (ese "ajá" mágico que aparece cuando todo está en su sitio), de la venerable "capacidad de asombro" de los filósofos o, incluso, de la experiencia mística, extática, descrita en otras culturas como samadhi, satori, nirvana, etc. Es mi tesis pues que, desde una panorámica evolutiva tanto filogenética como ontogenética, la iluminación es un proceso natural y necesario inherente a toda la humanidad que, al igual que las facultades intelectivas, artísticas o destrezas diversas, pueden darse cita en cualquier ser humano que dedique la pasión necesaria a su descubrimiento.

Ampliamente hablando, sintonizo con el enfoque fenomenológico abordado por Wallas y el mismo Román de la Calle. Este enfoque es el emprendido también por los psicólogos de corte humanista y transpersonal que en el transcurso del trabajo citaré. Pero como en muchos puntos estos modelos quedan, a mi juicio, cortos para una explicación profunda, mencionaré, aún a riesgo de caminar allende las fronteras de lo fantástico, las teorías ocultistas y esotéricas con todo lo que de "iluminador" contienen para el investigador libre de todo prejuicio academicista.

Esta insuficiencia del método fenomenológico (a veces "grosso modo" asimilado -erróneamente- al existencialista) ha sido señalado por muchos. Así, Ken Wilber, uno de los psicólogos más brillantes de la psicología transpersonal, afirma que:

"...según (..) Habermas (...) Cuando la mente se limita al conocimiento sensorial el modo se denomina empíricoanalítico, y su interés es técnico. Cuando la mente trabaja con otras mentes, el método es hermenéutico, fenomenológico, racional o histórico y su interés es practico o moral. Añadámosle ahora la visión mística, que Habermas no cubre directamente, y digamos que cuando la mente intenta conocer el dominio espiritual, su modo es paradójico o radicalmente dialéctico, y su interés es soteriológico. Aquí lo pondré en este diagrama:

¦- Espíritu - paradójico-mandálico/soteriológico

mente ¦- Mente - hermenéutico-fenomenológico/moral

¦- Materia - empírico - analítico/técnico" (2)

Huelga decir por tanto que es este un trabajo dentro de la más pura heterodoxia e interdisciplinariedad.

1.- ¿QUÉ ES LA ILUMINACIÓN?

Cabe distinguir la iluminación de la "ilusión". Esta última deriva etimológicamente del latín "illusio,-onis", engaño que a su vez viene de "ludere", jugar (3). Sin embargo, como afirma J. White, existe hoy una industria floreciente de "la iluminación" que promete un sinfín de experiencias que podrían asimilarse espúriamente a esta. Así: "... es posible encontrar en los supermercados espirituales mercancías tales como estas: grabaciones hipnóticas, sesiones que tratan vidas pasadas, ejercicios basados en ondas cerebrales alfa y beta, sonidos extrasensoriales, diversos sistemas de meditación, tanques de flotación para el aislamiento sensorial, etc., etc., (...). Todos estos productos tienen poco valor; sólo tienen valor para los neófitos, para las personas que que acaban de descubrir la existencia de niveles más elevados del ser que la cultura ha negado y el sistema educativo occidental ha excluido (...) Pero hay una idea fundamental que es preciso comprender: el valor de los estados místicos y transformadores no reside en proporcionar una nueva conciencia, sino en deshacerse del experimentador". (4) Este autor añade nuevos nombres a la iluminación: "Buda significa 'el iluminado'. Cristo y el Mesías tenían el mismo significado. San Pablo la llamó 'la paz de Dios que trasciende el entendimiento' y R.M. Bucke la denominó conciencia Cósmica" (5). Sigue describiendo cómo Gurdieff la denominó "Conciencia Objetiva", los sufíes "Fana" y el taoísmo "Wu" o Tao fundamental, Aurobindo "Supermente", etc.

Puede parecer que nos hemos elevado en exceso hacia iluminaciones mayores. Y puesto que así puede parecerlo, vamos a bajar a las investigaciones de un psicólogo de fama mundial: Abraham Maslow. Este autor es el creador de la conocida Pirámide de Motivaciones. Esta afirma que los hombres tenemos una Jerarquía de Necesidades o motivaciones que va desde las más básicas hasta las más elevadas y "espirituales". Cuando las más básicas (comida, casa, seguridad física etc.) están cubiertas (que no antes), el hombre pasa a desear las inmediatamente superiores a ellas. Esta jerarquía es (de más básicas a más elevadas):

Necesidades Fisiológicas.
Necesidades de Seguridad.
Necesidades Sociales.
Necesidades de Estima.
Necesidades de Autorrealización.

No podemos detenernos en cada una de ellas, las críticas que ha tenido (una de ellas afirma, por ejemplo, que una vez cubierta una necesidad inferior no se cumple siempre que nos polaricemos hacia la superior) o los pormenores de su devenir por entre los recovecos de la psicología. Lo que sí nos interesa es que, dentro de las motivaciones superiores de autorrealización y como consecuencia de su investigación, encontró en muchas de las personas que el calificó de "autorrealizadas" la descripción de una "experiencia" singularmente importante y sorprendente- mente parecida en personas pertenecientes campos dispares e incluso culturas distintas. Este evento, que normalmente cambiaba drásticamente la conciencia y formas básicas de entender la vida de sus experimentadores, fue bautizado por Maslow como "Peak Experience": "Experiencia Cumbre".

Cuando intentaba describir, según las teorías psicológicas al uso, a las personas que se auto-realizan, tropezó con que los conceptos de motivación existentes adolecían de toda idoneidad para su explicación. De este modo: "...uno de los problemas que se me presentaron..., fue la vaga percepción de que su vida motivacional era, en algunos aspectos importantes, distinta de cuanto yo había aprendido. Al principio la describí como expresiva más bien que combativa, pero ello no era del todo exacto como regla absoluta. Después señalé que era inmotivada o metamotivada (más allá del esfuerzo) más bien que motivada, pero esta afirmación estaba tan esencialmente fundada en la teoría de la motivación comúnmente aceptada, que las dificultades igualaban o superaban la ayuda que pudiera aportar." (6) y sigue: "Todo esto es consecuencia de la aceptación universal como axioma a priori, aunque errónea, de que todo comportamiento está motivado." (7) Una de las características del arte, como Oscar Wilde señaló, es que es inútil, no obedece a ningún objetivo o motivo en absoluto. Y en la iluminación, sea del tipo que sea (caso que admitamos diferencias esenciales en ella) la motivación carece de todo sentido.

Maslow trata después de sintetizar las características del tipo de conocimiento que se encuentra en la "experiencia cumbre generalizada", advirtiendo que usa el término "conocimiento" en el sentido muy amplio" (le llama Conocimiento del Ser o conocimiento-S). Es harto difícil sintetizar aún más su exposición sin atentar a la compresión necesaria.

Puesto que el modelo de este autor es la aproximación psicológica de la iluminación más extendida y conocida (tiene aplicaciones empíricas en los más diversos campos, sobre todo en la Psicología Social y de Organizaciones) y puesto que goza de amplio reconocimiento en los círculos científicos, permítaseme centrarme en ella con cierta amplitud para que constituya un pilar básico de mi visión. Así pues, esta tiene 18 puntos que vamos a citar resumidamente.

Las conclusiones fueron obtenidas después de unas entrevistas con unos ochenta individuos y de las respuestas enviadas por 190 universitarios de acuerdo a las siguientes instrucciones: "Desearía que pensaras por un momento en la experiencia o experiencias más maravillosas de tu vida: los momentos de felicidad, los momentos de éxtasis, los momentos de rapto, originados quizás por el amor, por la audición de un fragmento musical o por el impacto repentino de un libro o una pintura, o por algún momento de intensa creatividad. Intenta luego explicarme cómo te sientes en estos momentos críticos, la diferencia entre estos sentimientos y los normales en ti, lo diferente que eres como persona -bajo algunos aspectos- durante estos instantes en particular (...)" (8)

2.- ILUMINACIÓN COMO CONSECUENCIA DE LA AUTORREALIZACION (ABRAHAM MASLOW)

1.- En el conocimiento-S, la experiencia del objeto tiende a ser vista como un todo global, como una unidad completa, abstraída de cualquier relación, de cualquier posible utilidad, conveniencia o finalidad.

2.- En el conocimiento-S, lo percibido es captado completa y exclusivamente. A este fenómeno podríamos denominarlo "Atención Total".

3.- Las personas que se autorrealizan tienen más posibilidades de contemplar el mundo como algo independiente, no sólo de ellas, sino de los seres humanos en general. Puede evitar con más facilidad la proyección sobre ella de finalidades típicamente humanas. Ello nos capacita para percibir con mayor fidelidad la naturaleza del objeto en sí mismo.

4.- El repetido conocimiento-S parece enriquecer la misma percepción, en contraste de la percepción normal donde, la repetición hace cada vez más vacía de contenido el objeto.

5.- La percepción puede relativamente trascender el ego, ignorar sus propios intereses y ser altruista, inmotivada, impersonal, carente de deseos, no basada en la necesidad, independiente. (Recuérdese que, según la psicología académica, no existe conducta sin motivación y sin ego como centro).

6.- La experiencia cumbre es sentida como un momento autovalidante y autojustificado que contienen en sí mismo su propio valor intrínseco. Es decir, se trata de un fin en sí mismo, una experiencia-fin más bien que una experiencia medio. (Contrástese con la extendida creencia paradigmática de que todo comportamiento es instrumental, teleológico, dirigido a un fin).

7.- En todas las experiencias cumbre estudiadas, se da una desorientación muy característica con respecto al tiempo y al espacio, se podría decir que la persona está fuera del tiempo y del espacio. En el furor creativo, el poeta o el artista se olvida de sus alrededores y del paso del tiempo. Con frecuencia, al volver en sí, tiene que sacudir su cabeza para recobrar el sentido de la orientación.

8.- La experiencia cumbre se muestra sólo como buena y deseable y jamás como mala o indeseable. Es placentera "gozosa" en un sentido ontológico. Hacen que se confundan el "es" y el "debería ser". (Esto recuerda a las tesis de Platón y Aristóteles de que el "arché" supremo es el bien). Así puestos, los valores-S son:

1- totalidad (orden, superación de la dicotomía)
2- perfección
3- consumación (destino, hado)
4- justicia
5- vida
6- riqueza
7- simplicidad
8- belleza
9- bondad
10- unicidad
11- carencia de esfuerzo
12- alegría
13- verdad
14- autosuficiencia

9.- Las experiencias cumbre son más absolutas y menos relativas, mientras que las normales están inmersas dentro de la historia y la cultura así como las cambiantes necesidades humanas. No es de extrañar que Aldous Huxley la haya llamado "La Filosofía Perenne". Los grandes creadores han descrito sus momentos creativos en términos casi idénticos, ya fueran poetas, químicos, escultores, filósofos o matemáticos.

10.- El conocimiento-S es mucho más pasivo y receptivo que el ordinario. Este último supone una elección del contenido a percibir (atención selectiva) y exige un estado de alerta, vigilancia y tensión siendo pues, fatigoso. En el primero, sin embargo, se da, como Krishnamurti lo describe, una "conciencia sin elección".

11.- La reacción emocional en la experiencia cumbre posee un sabor especial de admiración, pasmo, reverencia, humildad y rendimiento ante la experiencia como ante algo grande. A veces incluye un toque de miedo agradable de ser anonadado. Los examinados por Maslow lo describen como que "es demasiado grande para mí", "es más de lo que puedo soportar" o "es demasiado maravilloso. Podría morir en este mismo momento".

12.- En algunas descripciones, como la mística, religiosa o filosófica, la totalidad del mundo es contemplada como unidad, como una entidad simple, viva y de gran riqueza. En otras, particularmente en las amorosas y las estéticas, una pequeña parte del mundo es percibida como si por el momento fuera el mundo en su totalidad.

13.- En las personas que se autorrealizan se encuentra una capacidad simultánea de abstraer sin renunciar a la concreción y la capacidad de ser concreto sin renunciar a la abstracción. Este tipo de percepción ideográfica ha sido descrito por Northrop como el núcleo de la percepción estética. Para la mayor parte de filósofos y artistas, percibir a una persona concretamente, en su unicidad intrínseca, es percibirla estéticamente. Pero esto se da en todas las experiencias cumbre.

14.- En los niveles más altos de la madurez humana, se fusionan, trascienden o resuelven muchas dicotomías, polaridades y conflictos. Las personas que se autorrealizan son a la vez egoístas y desinteresadas, dionisíacas y apolíneas, individuales y sociales, racionales e irracionales, en comunidad con los demás y desligados de ellos, etc.

15- La persona que se encuentra en la cumbre deviene deiforme, no sólo en los sentidos ya tratados, sino también en algunos otros aspectos, como la aceptación completa, amorosa, no condenatoria, compasiva y quizás gozosa del mundo y la persona, por mala que pueda parecer en un momento de normalidad.

16.- La percepción en los momentos cumbre muestra una fuerte tendencia a ser ideográfica y no clasificatoria.

17.- Un aspecto de la experiencia cumbre es la pérdida completa, aunque momentánea de todo temor, ansiedad, inhibición, defensa y control, un cese de toda renuncia, demora y coerción.

18.- Parece existir una especie de paralelismo o isomorfismo dinámico entre lo interior y lo exterior. Así como el Ser esencial del mundo es percibido por la persona, de manera concurrente ésta se aproxima a su propio ser.

Después de haber recorrido esta descripción exhaustiva (?) en términos "científicos", podríamos echar de menos una descripción de primera mano, una narración real de este proceso. Así que las próximas líneas voy a dedicarlas a compilar algunas descripciones auténticas.

3.- VIVENCIAS DESCRIPTIVAS DE LA ILUMINACIÓN

El siguiente relato corresponde a un hombre de negocios que fue a visitar a J. Krishnamurti para comentarle una rara experiencia que le había sucedido. El declaraba que no era religioso ni dado a ninguna droga en absoluto: "Una mañana me desperté muy temprano; la ciudad aún dormía y su murmullo no había comenzado todavía (...) sentía el impulso de salir (...) Desde el momento en que traspuse la puerta de la calle, tuve una extraña sensación de ligereza, como si fuera caminando sobre el aire. El edificio de enfrente, una pardusca casa de apartamentos, había perdido toda su fealdad; los ladrillos mismos se mostraban vivos y claros. Todos los objetos que ordinariamente yo nunca habría advertido parecían tener una extraordinaria cualidad propia, y, cosa extraña, todo parecía formar parte de mí. Nada estaba separado de mí; en realidad, el 'yo' como observador, el perceptor, estaba ausente (...) Camino del parque hay una florería. He pasado a su lado centenares de veces, y solía lanzar una ojeada a las flores al pasar. Pero aquella mañana me detuve frente a ella.(...) Mientras estaba allí mirándolas, me di cuenta de que estaba yo sonriendo y riendo con un gozo que nunca hasta entonces había experimentado. Aquellas flores me hablaban y yo les hablaba a ellas; yo estaba entre ellas y ellas formaban parte de mí.(...) El tiempo había cesado; no había pasado, presente ni futuro. Había sólo... oh, no sé cómo ponerlo en palabras, pero no importa. Había una Presencia -no, esa palabra no-. Era como si la tierra , con todo lo que hay dentro y sobre ella, se hallara en un estado de bendición, y yo, caminando hacia el parque, formara parte de ella (...). me daba cuenta de que mi corazón palpitaba rápido; tengo el corazón sano, pero apenas podía respirar al entrar en el parque, y creí que iba a desmayarme. Me senté en un banco y por mis mejillas corrían las lágrimas. Había un silencio que era totalmente abrumador, pero aquel silencio estaba purgando todas las cosas de pena y dolor. Al penetrar más profundamente en el parque, se percibía música en el aire. Me sorprendió porque no había casa alguna cercana y nadie tendría una radio en el parque a aquella hora de la mañana. La música formaba parte de todo aquello. Toda la bondad, toda la compasión del mundo estaba en aquél parque (...) Me temblaban las piernas y me vi obligado a sentarme de nuevo (...) Daría todas las cosas del mundo, mi vida y todas mis posesiones, para vivir de nuevo en aquél mundo..." (9).

Thérèse Brosse es una de esas "rara avis" que cree en el hombre sintético. Aunque la citaré más tarde para esbozar algunas taxonomías ilustradoras, traigo aquí lo que ella llama "su testimonio", ilustrador puesto que viene de una persona con honda preparación científica (es médico cardiólogo): "Era una noche, entre las once y las doce. Yo era miembro del secretariado de la UNESCO y estaba escribiendo una carta para Holanda. Bruscamente, me sentí invadida por un sentimiento de felicidad indescriptible, que sustituía mi propia persona, la cual ya no existía. Mi mente pensó: 'es una bendición', pero eso no era sino una interpretación errónea; esta felicidad no me la dispensaba nadie; la Nueva Conciencia era, ella misma, la Felicidad. Yo era ESO y esa beatitud no iba acompañada de ninguna emoción; era simplemente imposible de expresar. Ninguna visión, ninguna audición; el tiempo y el espacio ya no existían. La mente proseguía sus investigaciones que no encontraban otra respuesta que un estado de Conciencia indescriptible: '¿Donde están los demás?' No había nadie más; ellos eran igualmente esa Conciencia, sin saberlo actualmente, pero capaces de darse cuenta si dejaban de identificarse con esos 'maniquíes' que pertenecían, como el mío, al mundo de la ilusión (...) ¿Donde está Dios?... no hay Dios ¿Jesucristo?. No hay Jesucristo (...) ¿la UNESCO? no hay la UNESCO (...) ¿mi familia? ... no hay familia. ¿Sola, entonces? ... NO: el TODO. (...) Subsistía una pregunta que parecía capital al ego: '¿Qué porvenir tiene una búsqueda de veinte años, de cara a una ciencia del hombre?'. Respuesta sentida: mi pseudoego no era una persona sino una 'función que, en esta vida, se traducía en llevar a cabo este trabajo. En tanto que 'manifestada' yo era 'eso' y nada más. Entonces la mente no pudo sustraerse a intentar descifrar la siguiente puntualización: '¿Qué vendrá después?' Percibí entonces una especie de 'actualización del pasado, el presente y el futuro' que revelaba que la cuestión era ridícula: el tiempo no existía ya. Y eso fue todo. Yo seguía siendo la 'Doctora Brosse' pegada a pesar de todo a lo que era probablemente importante que supiera (...) concluí mi carta inacabada como si no hubiera ocurrido nada". (10)

4.- EXPLICACION DE LA ILUMINACIÓN

Es curioso contrastar los textos anteriores con la opinión de Rudolf Arnheim quien, hablando de tres niveles en la experiencia estética, afirma: "Se alcanza un tercer nivel cuando la dinámica del producto artístico sumerge al propio yo del intérprete, del creador o del espectador, es decir, cuando el actor se convierte en Otelo, cuando el cuerpo del novelista se ve devorado por los dolores que torturan a su envenenada heroína, o cuando la melancolía de la música hace llorar a los que la escuchan. Tanto los que se dedican a la teoría del arte como a su práctica han calificado de artísticamente improcedente tal 'interiorización' de la expresión percibida. Se ha visto el 'distanciamiento estético' como un requisito de la 'actitud estética'. Sin embargo, cuando Tolstoi habla de los 'sentimientos' que 'infectan' al lector o al oyente, se está refiriendo claramente a la invasión del yo por la dinámica de la obra de arte. (...) Lanfeld (...) afirma que 'podemos detectar en la evolución de la apreciación estética una gradual disminución de la respuesta emocional'. No existe una psicología del yo que sea lo bastante sutil para describir la diferencia entre situaciones en que el yo actúa como perceptor autónomo de un estado dinámico y situaciones en que es el centro de tal estado. (...) Cualquiera que sea la naturaleza psicológica exacta de la experiencia, cuando llega a su clímax estéticamente sospechoso, no parece haber razón alguna para suponer que vaya más allá de los confines de la percepción ordinaria. No interviene ninguna nueva facultad mental de 'sentimiento'." (11). Arnheim aún cree que existe una radical dicotomía entre emoción y sentimiento cuando, en realidad, tal separación se ve rebasada en la verdadera experiencia estética. Por eso este autor barrunta vagamente sobre la posibilidad de que no suponga sentimiento. Mente y Emoción han sido los dos aspectos que nunca han podido ser reconciliados en Occidente. La raíz parte de la filosofía griega que, heredera desorientada de la enseñanza hermética egipcia, pierde la noción de sabiduría. La experiencia estética carece tanto de intelección como de sentimiento si bien, la iluminación, rezuma cierta clase de sabiduría compasiva asimilable a la clásica "Ciencia Universal".

No hay demasiadas explicaciones "científicas" dotadas de consenso. Como de costumbre, todo aquello que la ciencia no puede explicar con el paradigma prevalente, lo relega al océano de lo inexistente, aunque sea el tema más fundamental de la vida. Lo habitual es encontrase con la más total indiferencia, consecuencia, no de un profundo estudio investigador, sino de la ignorancia más abyecta exhibida con una candidez autosuficiente que raya el cretinismo.

El Esoterismo occidental, testigo de lo que se ha llamado "Enseñanzas Eternas", tiene una visión infinitamente más rica, compleja y satisfactoria del hombre y el universo. Como aludí anteriormente a éste, creo indispensable "parar mientes" en estas cosmovisiones para no caer en el perpetuo desprecio e indiferencia hacia lo que, en realidad, no se conoce. Así, evitaremos alegar ignorancia en lo sucesivo.

Nada obliga a la fe o la creencia: "DICE EL SEÑOR BUDA que no debemos creer en una cosa, tan solo por oírla; ni en las tradiciones por su antigüedad; ni en los rumores de las gentes; ni en los escritos porque hayan salido de manos de los sabios; ni en las fantasías que sospechemos haber sido inspiradas por un Deva (es decir, derivadas de la inspiración espiritual); ni en las deducciones que podamos inferir de alguna hipótesis que formulemos; ni en lo que parezca lógicamente necesario; ni en la sola autoridad de nuestros instructores y maestros. Pero hemos de creer todo cuanto en enseñanzas orales o escritas corrobore nuestra razón y nuestra conciencia. 'Por esto, (...) os enseñé a creer, no lo que habéis oído tan sólo por oírlo, sino que cuando en conciencia lo creáis, obréis fecundamente y de plena conformidad con ello'" (12).

5.- LA VISION ESOTERICA DEL MUNDO

El Esoterismo ha sido definido como la "ciencia de lo oculto", oculto en el sentido de "no perceptible inmediatamente". La mayoría de las enseñanzas esotéricas han sido impartidas por discípulos de lo que muchas veces han sido llamados Maestros de Compasión y Sabiduría, Adeptos, Ashekas o incluso "Superhombres".

Desde esta visión, la evolución en el sentido darwiniano no es mas que una pequeña parte de la verdadera Evolución del Universo: la formas (el mundo que conocemos físico) no son sino reflejos de la evolución del alma, y esta, a su vez, no es sino el reflejo del espíritu. La evolución comenzó hace "eones" (medida de tiempo vastísimo para nuestra cultura) con la división del Espíritu Uno (el Logos) en infinidad de fragmentos individuales o chispas de él: las mónadas (recuérdese el concepto introducido por Leibniz, un iniciado en estos misterios). Estas mónadas comenzaron una involución en planos de existencia cada vez de densidad creciente hasta llegar al 7º plano de 3 dimensiones (el plano físico en que nos movemos) para, a partir de este, comenzar el retorno a su hogar original. A este retorno, se le llama evolución y, en cuanto a la humanidad que encarnamos, representa el camino normal de desenvolvimiento, nuestra existencia y devenir.

Esto ha sido simbolizado en todas las sabidurías y religiones; por ejemplo, en el cristianismo, viene representado por la parábola del Hijo Pródigo, que vuelve a su hogar después una vida llena de experiencias, las cuales, una detrás de otra, van decepcionando a este en su búsqueda de lo real.

Es de destacar que, todas las grandes enseñanzas dadas al mundo por estos hipotéticos seres (Maestros), tienen una semántica al menos dual: un significado para la "gente sencilla" o no "Iniciada" y otro para los Iniciados de cierto grado. Volviendo a nuestra cultura, un iniciado, Pablo de Tarso, explica esto utilizando otra polisemia: dar "la leche a los pequeños y la carne a los mayores".

La evolución (retorno) de la mónada individual pasa por 4 estados esenciales de conciencia. Estos 4 estados tienen un "cuerpo de manifestación" correspondiente a su conciencia evolutiva. Toda Mónada o chispa de Espíritu pues, se apropia de la estructura "formal" o cuerpo de expresión por un intermediario llamado Alma o Conciencia. Los 4 estados corresponden a los reinos existentes en nuestro planeta: Mineral, Vegetal, Animal y Humano, y la mónada se comunica con su cuerpo (mineral, vegetal, animal o humano) por medio del Alma. De este modo, existen 4 tipos de alma: mineral, vegetal, animal y humana, de las cuales las tres iniciales poseen carácter grupal o colectivo, mientras que la humana es individual en cada cuerpo denso de expresión (nuestro cuerpo físico).

De esta forma los animales, por ejemplo no poseen una conciencia individual, sino que son mónadas que, de acuerdo a su estadio evolutivo, están mediadas con la forma por conducto de un alma grupal colectiva que, a su vez, integra a diversos grados específicos correspondientes a especies o géneros (por ejemplo dentro de este reino encontramos desde los seres unicelulares hasta los mamíferos superiores). Poco a poco, esta mónada consigue aislar materia "anímica" cada vez más diferenciada lo cual repercute en su próxima apropiación (encarnación) de un vehículo de expresión más evolucionado, hasta que llega un momento en que puede, por medio de la "Iniciación", acceder a un cuerpo humano.

El universo tiene (como no) 7 planos o dimensiones:

1- Plano del Logos o Divino
2- Plano de las Mónadas o Monádico
3- Plano de la Voluntad o Atmico
4- Plano del Amor o Búdico

|- Superior o Abstracto

5- Plano Mental, que se divide en -|

| - Inferior o Concreto

6- Plano Astral o Emocional

|- Vital o Etérico

7- Plano Físico, que se divide en -|

|- Químico o Denso

En lo que al hombre se refiere, su vehículo de expresión periódica (es decir, aquél que usa, desde que se apropia de él al nacer y abandona al morir) es de triple naturaleza: mental inferior, astral y físico, mientras que el alma individual eterna (no eterna, sino permanente hasta que la mónada no necesite este intermediario y pase a un 5º reino suprahumano) tiene tres vehículos: el mental superior, el búdico o intuitivo y el átmico o de voluntad.

El reflejo en los mundos de la manifestación periódica (el físico, el emocional y el mental concreto) del alma individual es el Ego o Yo humano en tiempo y espacio, el cual, a través de muchas encarnaciones recapitula ontogenéticamente las conciencias transitadas filogenéticamente: mineral, vegetal y animal. De este modo puede hablarse de seres humanos con un estadio de conciencia evolutivo físico o material, vital, emocional o mental analítico (concreto). Ahora bien, los tres cuerpos (mental concreto, astral y físico) cambian en cada encarnación, mientras que queda sólo un residuo que permanece hasta la próxima vuelta a la manifestación (el cuerpo causal). A esta triple envoltura de también triple densidad o densidad se le llama Personalidad. Personalidad es pues la resultante del conjunto integrado de estos tres cuerpos. Por el contrario, se denomina Individualidad a los tres planos superiores que constituyen el Alma o Intermediario: el Mental Superior o Inteligencia, el Intuitivo o de Amor y el Atmico o de Voluntad. Como se aprecia, está fuera de la "Rueda de Samsara", del ciclo de encarnaciones que se suceden en los tres planos inferiores y es de naturaleza inmortal (según las nociones humanas) aunque no eterna. Decimos que que es inmortal por no estar sujeta a la muerte y el renacimiento, pero no es eterna en sentido estricto del término.

Obsérvese que si dobláramos por un punto medio hipotético entre el mental superior y el inferior los 7 planos descritos a excepción del logoico, tenemos un ilustrador concepto de cómo el mental concreto es reflejo del mental superior, el astral o emocional del búdico o de amor y el físico del átmico o de voluntad:

Individualidad (inmortal) <----------->Personalidad (transitoria)

Voluntad <--------> Físico (conducta)

Amor <--------> Astral (emoción o sentimiento)

Mente Sintética <--------> Mente Analítica (Inteligencia) (Intelecto)

Es decir, los tres planos de manifestación humana, son el reflejo inferior (y en cierto modo temporal) de los 3 superiores que trascienden prácticamente las posibilidades típicamente humanas. Ello no es óbice de que todas las culturas, religiones, manifestaciones artísticas, filosóficas y científicas, hayan sido inspiradas por la añoranza y/o el contacto, siquiera fugaz e imperfecto, de una patria que, de momento, les es inaccesible.

Nótese que hablamos de 2 conceptos: añoranza y contacto. La añoranza, traducida en psicología humana como esperanza ha creado los grandes idealismos del mundo (todos los "ismos e ideologías). Estos idealismos se caracterizan por estar preñados de una fuerte naturaleza temporal, es decir, la añoranza o la leve intuición de esas otras dimensiones son decodificadas por los imperativos categóricos que Kant describió como inherentes al cerebro material humano: el espacio y el tiempo. De esta manera, conciben "un futuro mejor para la raza humana desde determinados condicionantes espacio-temporales, léase cultura, tradición etc.

Esta añoranza conlleva también la distinción entre el camino a seguir y el caminante que lo holla, entre el ideal y la realidad, entre lo que es y lo que debería ser. El tipo de aproximación pues, es temporal, dualista e implica esfuerzo, fe, renuncias, fracasos y éxitos.

Sin embargo, quien contacta con tales dimensiones descubre el eterno presente, aquello que está más allá del espacio y el tiempo. Estos planos son denominados técnicamente Inteligencia, Amor y Libertad (libertad es el aspecto superior de la liberación), realidades para los Adeptos (como para nosotros lo son nuestros impulsos sexuales, nuestros sentimientos o pensamientos) mientras que para nosotros son palabras utópicas, fantásticas o en el "mejor" de los casos un ideal externo que ha sido astutamente utilizado por los detentadores del poder para manipular ingentes masas de seguidores a través de las religiones, ideologías, morales, etc. Constituyen mayormente pues, analgésicos útiles para las minorías astutas (opio del pueblo).

Asimismo quien vive en tal estado (antes de "vivir en" existe un "experimentar": nosotros vivimos en Castellón, no "experimentamos" Castellón), puede decir que "yo soy el camino, la verdad y la vida..." (o "antes que Abraham fuera, Yo soy), "no hay camino, se hace camino al andar", "la verdad es una tierra sin caminos ni fronteras". No hay dualidad: un experimentador que experimente algo, un sujeto experimentando un objeto. Obviamente es patente también la ausencia del triste fenómeno de ver lo que "es" como diferente de lo "que debe ser" (causa de la angustia perenne del hombre, resultado de la alienación y el ejercicio del fascismo de las morales, ideologías y religiones). Tampoco existe el esfuerzo, ni la renuncia, ni el movimiento hacia cualquier meta.

Así, hablando de la educación, J. Krishnamurti afirma: "Los ideales no tienen lugar en la educación porque impiden la comprensión del presente. No hay duda de que podemos prestar atención a lo que es, sólo cuando dejamos de huir hacia el futuro. Mirar al futuro, luchar por un ideal, indica pereza mental y deseo de evitar el presente." (13). Como puede intuirse, la evolución es un fenómeno gradual y, cuando se aproximan las mónadas a las últimas etapas de su peregrinaje en el reino humano, comienzan a alborear en su conciencia las dimensiones del Mental Sintético (abstracto) o de Compasión (de Amor). Tales experiencias demoledoras son las que en este trabajo tratamos de investigar, conceptúense como se quiera, pero no hay nada en la vida de quien las haya vivido más real, verdadero, bello y bueno. Y esto en el sentido más ontológico del término.

Seguirán siendo no obstante, para quien no las conozca, una especie de alucinación, una "Regresión al Servicio del Ego" (como la mayoría del psicoanálisis pontifica) o una expresión de personalidades patológicas.

Por otra parte, y si avanzamos más, un dominio pleno de la conciencia en el nivel intuicional permite, técnicamente, introducirse en el llamado 5º reino espiritual del planeta (en nuestra cultura conocido por la Iglesia del Cristo, la Gran Logia o Fraternidad Blanca del planeta). Estos seres ya no están obligados a encarnar en cuerpos humanos aunque, en contadas ocasiones y en el caso raro de que pasen a engrosar las filas del servicio activo a la humanidad, pueden adquirir uno de ellos o "pedir prestado" uno para una misión específica (por ejemplo, y durante tres años, el iniciado Jesús prestó su cuerpo al Maitreya o Cristo para la inauguración de la Era de Piscis).

5a.- La Iniciación, la Súbita Flor de la Crisis.

La evolución, aunque gradual, sufre también grandes o pequeños saltos semejantes al cambio de estado de agregación de la materia (por ejemplo de líquido a gas). Esto es más cierto en la Tierra porque, según las enseñanzas, está sometida a un proceso de aceleración evolutivo por ciertas singularidades desconocidas. Esto supuso la instauración del proceso denominado de Iniciación.

Aunque se entiende como iniciación una ceremonia ritual donde el neófito es introducido en ciertos secretos y tal, prefiero describirla como un acontecimiento universal por el cual una entidad (sea mineral, vegetal, animal o humana) pasa, por medio de un salto relativamente atípico (con una velocidad drásticamente superior a la media), a otro estado de conciencia holísticamente superior al anterior, de forma que su anterior estado queda incluido como una parte de este nuevo y, eventualmente (rápida o lentamente) relegado, en el caso del hombre, al subconsciente.

Resumidamente, y en cuanto a lo que nuestra psicología egocéntrica puede entender, es el paso inusualmente rápido que hace consciente lo que hasta ahora era inconsciente, pero esta nueva conciencia hace que se pueda derivar el estado primitivo de este nuevo estado. De este modo lo que antes era consciente se convierte ahora en subconsciente y lo que estaba antes en el supraconsciente está ahora en el consciente.

Las etapas previas a toda iniciación son conocidas técnicamente como "Crisis". Esotéricamente pues, crisis es "el momento de la oportunidad". Ante ella el hombre tiene abierta una puerta (el portal de la iniciación) que puede, si resuelve la dualidad correspondiente a tal etapa, traspasar (toda iniciación conlleva un superación vivencial de dualidades aparentemente antitéticas).

Ahora bien, esta consciencia es cada vez menos egocentrada a partir de ciertas etapas. Significa esto lo siguiente: el hombre poco evolucionado tiende a construir evolutivamente un ego cada vez más coherente y estructurado (más individualizado), una cada vez más integrada personalidad que le permite interactuar con el medio más y más satisfactoriamente. Valga decir que es capaz de satisfacer con eficiencia acrecentada sus deseos, anhelos y metas. Esto culmina con la posesión del egoísmo absoluto, el cual, aunque parezca lo contrario, es el síntoma de una elevada evolución.

Pero a partir de este estadio el problema a enfrentar es la sintonización con la conciencia social de una forma vivencial y no dualista (la conciencia social dualista es una indeseable reacción típica de la etapa egocéntrica que es conocida como "paternalismo", "mesianismo", derivaciones todas de esa inmadurez descrita anteriormente como "idealismo"). Viene ahora el problema de disolver el Yo en algo más vasto e inclusivo. Y esto conlleva sus oportunas crisis.

Veamos la descripción que hace de la iniciación Alice Bailey, una de las esoteristas más profundas conocidas:

"La palabra iniciación deriva de dos palabras latinas: in, en, ire: ir; es por lo tanto, el comienzo o entrada en algo. Representa, en su más amplio sentido, en el caso que estamos estudiando, la entrada en la vida espiritual, o en una nueva etapa de la misma vida. Es el primer paso y los pasos sucesivos en el el sendero de la Santidad. Literalmente, por lo tanto, el que recibe la primera iniciación, da el primer paso en el reino espiritual, saliendo del reino definidamente humano, para entrar en el superhumano. Así como pasó del reino animal al humano en la individualización, así entra en la vida del espíritu, y por primera vez tiene derecho a que se le llame "hombre espiritual", en el significado técnico del término. Entra en la quinta etapa, o sea en la final, de nuestra quíntuple evolución. Habiendo tanteado el camino a través de la Cámara de la Ignorancia durante muchas edades, y habiendo pasado por el aprendizaje de la Cámara de la Instrucción, ahora entra en la Cámara de la Sabiduría, en la Universidad. Cuando haya cursado en esta escuela, recibirá el grado de Maestro de Compasión."

Con respecto al significado de ciertos términos semejantes en el lenguaje ordinario establece, a renglón seguido, una interesante diferenciación: "Convendrá estudiar, primero, la diferencia o la conexión entre Conocimiento, Entendimiento y Sabiduría. Aunque en el lenguaje corriente estos términos parecen sinónimos, son técnicamente diferentes.

Conocimiento es el producto de la Escuela o Cámara de Instrucción. Puede llamarse la suma total de los descubrimientos y experiencias humanas, de lo que pueden percibir los 5 sentidos y capaz de ser relacionado, diagnosticado y definido por el intelecto humano. Es aquello sobre lo que sentimos certidumbre mental o podemos asegurar por experiencia. Es el compendio de las artes y de las ciencias (...)

Sabiduría es el producto de la Cámara de la Sabiduría. Se refiere al desenvolvimiento de la vida residente en la forma, al progreso del espíritu a través de los siempre cambiantes vehículos y a las expansiones de conciencia que se suceden vida tras vida... es la comprensión intuitiva de la verdad, independientemente del raciocinio (...) La Sabiduría es la ciencia del espíritu, así como el Conocimiento es la ciencia de la materia. El Conocimiento es separativo y objetivo, mientras que la Sabiduría es sintética y subjetiva. El Conocimiento separa y la Sabiduría une. El conocimiento diferencia y la Sabiduría entrefunde. ¿Qué significa entonces el Entendimiento?

El Entendimiento puede definirse como la facultad del Pensador en el Tiempo para apropiarse del conocimiento como base de la sabiduría; lo que le capacita para adaptar las cosas con formas a la vida del espíritu y recibir las ráfagas de inspiración que le llegan de la Cámara de la Sabiduría, y enlazarlas con los hechos de la Cámara de la Instrucción." (14). No es nada extraño que uno de los definidores de la Modernidad, Ch. Baudelaire, estudioso de temas ocultistas, definiera lo moderno como esa mezcla de lo Eterno con lo Efímero, con lo temporal, histórico y social. Compárese su teoría con el último párrafo citado.

Hay también pensadores que han visto el Arte de una forma similar. Y son pensadores que no pueden, de ninguna forma, ser acusados de "esotéricos". Tal es el caso de D.Bohm y D. Peat, físicos teóricos embarcados en lo que se ha dado en llamar "El Paradigma Holográfico", fascinante intersección entre la física cuántica, neurobiología, holografía, filosofía y psicología. En esta seductora nueva visión del mundo, se abordan científicamente temas hasta ahora separados por el más oscuro de los abismos: relación entre Cerebro y Mente, Materia y Espíritu, convergencia entre la Ciencia y la Mística. Para Bohm y Peat: "La palabra 'arte' tiene una raíz latina, que significa 'adecuar' y aparece en las palabras como artículo, artesano y artefacto. La historia de la palabra muestra claramente que, en un principio, nada separaba al arte del resto de la vida. Así, un artefacto es algo hecho para adecuar, tanto en sentido estético como práctico. Sin embargo, hoy en día se considera que las obras de arte sólo 'se adecúan' en sentido estético, lo que constituye una prueba del actual estado de fragmentación entre el arte y otras áreas de la vida.( ...)... en el fondo uno de sus significados claves (del arte) parece ser que el 'adecuarse' o el 'no adecuarse' se ve en cada momento en medio de un acto de fresca percepción creativa, más que mediante la aplicación de reglas mecánicas que determinan 'lo que es apropiado y adecuado'. En este sentido, todo podría plantearse como si fuera una especia de arte (...) los poderes de la imaginación van, en realidad más lejos e incluyen la percepción creativa de nuevas formas, hasta ese momento, desconocidas. Éstas se perciben no sólo como imágenes visuales, sino a través de todo tipo de sentimientos, sensaciones tácticas y cinestésicas y de otras maneras que es imposible describir. La habilidad de Mozart y Bach de sentir obras musicales completas de una sola vez podría considerarse una forma de imaginación musical (...) de este modo la razón se desenvuelve a partir de la imaginación, como de hecho han supuesto algunos de los más destacados científicos y matemáticos. Así, Einstein ha contado sus experiencias de conceptos que se originaban en 'sentimientos' y sensaciones vagos e indescriptibles".(15) También Schopenhauer dice que: "La imaginación es el instrumento indispensable para el genio..." (16). Aunque necesaria para Schopenhauer, la imaginación no es suficiente sin embargo para el genio, que se diferencia por el contacto con "las ideas" del soñador que únicamente fantasea con sus conceptos.

Aquí se observa una clara analogía en la diferencia que este autor establece entre la erudición y el genio y las Cámaras de la Ignorancia y Sabiduría citadas por Bailey.

Es de profundo significado el que se utilice la expresión "recibir ráfagas de inspiración desde la Cámara de la Sabiduría" porque describe acertadamente la experiencia de iluminación que estamos estudiando. Traducido a términos de los planos descritos, el conocimiento es el pensamiento, el mental concreto (los conceptos para Schopenhauer), la sabiduría el el plano de las ideas platónico, el búdico o intuicional (las ideas de Schopenhauer), mientras que el entendimiento es la Inteligencia, el plano mental sintético o abstracto que vincula creativamente (por medio de la imaginación) el mundo de la sabiduría con el de los pensamientos.

Nadie como J. Krishnamurti para hablar de la inteligencia con frases ciertamente lapidarias: "Un pensador consecuente es una persona irreflexiva, porque se ajusta a una norma. Repite frases y piensa rutinariamente a lo largo de un surco (...) la inteligencia no es mera información; no se deriva de los libros ni consiste en la capacidad de reaccionar hábilmente en defensa propia o de hacer afirmaciones agresivas. Uno que no haya estudiado puede ser más inteligente que un erudito. Medimos la inteligencia en términos de títulos y exámenes y hemos desarrollado mentes astutas que esquivan los vitales problemas humanos." (17).

Hay, si se quiere, una curiosa descripción de qué es el alma del hombre. Como hemos dicho el alma es un "intermediario". Este es una entidad que acudió en respuesta a la necesidad de acelerar la evolución del planeta y que es conocida como Prometeo, que robó el fuego de Júpiter (el fuego es el principio mental) para traerlo a los hombres. Se dice asimismo que está encadenado al ser humano hasta que este se libere pasando al 5º reino. De esta forma quedará él mismo liberado y retornará a su hogar en el Sol.

Existen innumerables iniciaciones, pero las esenciales son 5. Todas tienen su correlato en los llamados Misterios del Cristianismo (aunque estas relaciones han sido descritas por todas las grandes religiones y movimientos espirituales mundiales).

La 1ª corresponde al mundo material (plano físico) y por su concurso el iniciado trasciende el mundo material en cuanto a motivaciones se refiere. Corresponde (en nuestra cultura al 2º nacimiento simbolizado por el nacimiento de Cristo, entidad del 5º reino). Todas las motivaciones materiales (dinero, seguridad material, confort físico, sexo etc. pasan a un segundo plano). Dícese que 3/5 partes de la civilización occidental la poseen (aunque no lo sepan).

La 2ª es referida al mundo astral o emocional. En ella pues se trasciende la motivación relativa al sentimiento o emoción. Dejan de ser vitales la seguridad y el confort afectivo, la necesidad de cariño y estima por parte de los demás, etc. Es conocida como el Bautismo espiritual, por el cual queda purificado el cuerpo emocional.

En la 3ª se trasciende el mundo mental inferior e intelectivo, último bastión de la personalidad integrada (el ego) y deja de ser impulso fundamental la acumulación de conocimientos. Comienza una profunda crisis en cuanto a la fe en el lenguaje. Se ha llegado a ser un maestro en su uso, pero la personalidad se ve invadida por una irresistible sensación de futilidad. Asimismo comienza un derrumbe de lo que había sido hasta ese momento el centro toda percepción: el ego. Aparece siquiera intermitentemente la sensación de que existe una forma superior de percibir que no está fundamentada en el yo, que la separación entre lo existente y uno mismo no es mas que una ilusión limitativa de la verdadera vida. Y esta sensación viene imbuida de una profunda compasión por todo lo viviente que, literalmente, derrumba con titánico poder todo esfuerzo personal (de la personalidad). Uno queda pues a la merced de una Presencia superior a él mismo, respecto a la cual no queda más que asumir un papel atentamente pasivo.

Es conocida como la Transfiguración en el monte Tabor de la conciencia: bajo uno mismo transfigurado en la luz quedan los tres discípulos que simbolizan los tres cuerpos de la personalidad vencidos y transmutados: Pedro (piedra), el cuerpo físico, Santiago, el cuerpo emocional y Juan, el cuerpo mental.

Compárese esta descripción con la famosa carta de Lord Chandos a Francis Bacon (del que se dice que era un Maestro) escrita por Hofmannstal, la cual es vista como una demostración de la crisis de los lenguajes en la modernidad. No es únicamente eso. Es, desde mi punto de vista, mucho más que tal crisis, una crisis mucho más vasta y relevante: una verdadera experiencia de "Iluminación" de nivel 3.

La 4ª es conocida como la Gran Renuncia, la iniciación de la soledad. El iniciado renuncia a todo, hasta su personalidad perfecta. Se considera dura, intensa y penosa. Se abandona todo: amigos, dinero, reputación, carácter, posición, familia, y hasta la vida misma. Su analogía es la Crucifixión en el Gólgota y representa la destrucción del Yo perfecto (con la consecuente liberación del Alma o Angel Solar y su abandono del ego al cual acompañó desde que inició su andadura en el reino humano).

La 5ª es la total liberación por medio de la voluntad y el abandono del reino humano para introducirse en el 5º reino de los Adeptos. Ya nunca se verá obligado a encarnar en un triple vehículo de mente, emoción y materia. Está simbolizada por la Resurrección.

Hay 2 iniciaciones posteriores que pocos reciben en este planeta porque siguen su evolución en algún otro campo del sistema. Sólo los pocos que deciden quedarse acceden a ellas. La 6ª tiene su correspondencia en la Ascensión.

Hasta aquí hemos visto un modelo fantástico, quizás el más fantástico de los modelos posibles sobre la iluminación. Es cierto que no debemos tomarlo en serio porque nuestros amigos se morirían de risa y nuestra reputación bajaría un importante monto. Pero, como hemos dicho, resulta ser una interpretación al menos muy curiosa a la par que ingeniosa.

Intentaremos volver al mundo real de las sombras y ver qué nos cuentan los dotados de cierta reputación en los ámbitos científicos, filosóficos y artísticos y no podemos tacharlos de "chalupas".

- ILUMINACIÓN Y CREATIVIDAD

"La emoción más hermosa y profunda que se pueda experimentar es la sensación de lo místico. Esta es el origen de toda ciencia genuina" (Albert Einstein)

Román de la Calle, describiendo la fase de Iluminación dice: "No en vano se subraya que la creación consiste en una serie de 'iluminaciones continuas que se suceden a lo largo del acto creador y permiten la plasmación de un esquema general en una obra artística completa" (18). Y después: "La iluminación arranca del inconsciente colectivo: toda obra es expresión no de un solo individuo, sino de la humanidad" (19). Habla de este inconsciente colectivo y de la añadidura posterior del inconsciente personal, pero yo, que suscribo tal afirmación al 100% (y que reconozco que no me esperaba una frase así venida de un académico), matizaría que el inconsciente colectivo de la humanidad está cimentado en el inconsciente colectivo del planeta entero, de sus montañas, plantas, animales etc.

Esta cimentación no es histórica únicamente, lo cual me parece una tautología carente de interés, sino que, además de provenir diacrónicamente (y consecuencia de una dinámica dialéctico - sistémica) de los inconscientes más antiguos y viejos, su emergencia sugiere una trascendencia holista, es decir, que el hombre es mineral, vegetal, animal y, finalmente, humano ¡Hoy en día, antes y después! Ser humano no significa "ya no ser animal", sino ser animal y humano a la vez. Análogamente, decimos que un Licenciado en Físicas es "a la vez" un Graduado Escolar, Un Bachiller Superior, un COU con Selectividad y finalmente un Licenciado. Es todas estas cosas sincrónicamente. Esto se ilustra en el gráfico:

Valga esta disgresión para subrayar una de las barreras más poderosas en contra de la creatividad: no sentir ni vivir en todas las esferas concéntricas de expansión sucesiva. Esta expansión de la conciencia (iluminación) en el inconsciente colectivo tiene su simetría en el pasado o, si se quiere, aporta percepciones tanto del Supraconsciente colectivo como del Subconsciente colectivo. De la misma forma, la verdadera ontogenia humana en el estadio maduro es que este ser es, a la vez, bebé, niño, adolescente, joven y adulto. Lo contrario, es decir, que deje de ser niño para ser adolescente o adulto para dejar de ser joven, es una de las patologías más extendidas en la actualidad: la esquizofrenia, la fragmentación del ego en varias partes inconexas o, si se quiere, la neurosis consecuencia de una incorrecta asimilación de las experiencias de la vida. Y obviamente, la creatividad, fruto de esta perenne flexibilidad y apertura sintonizada con la vida, la naturaleza y lo social, es impedida por la rigidez descrita.

Pero nada de ello significa sugerir que "todo deviene". En cuanto al ser humano se refiere, lo eterno es, así lo hemos descrito, aquello perteneciente al plano de la inteligencia en adelante (mental superior, intuicional y voluntad). Inversamente, todo cuanto acontece en los planos mentales concretos (pensamiento), emocionales y físicos deviene y cambia.

Luego admitamos como parte eterna del inconsciente colectivo al mundo arquetípico, al mundo de las ideas del gran Iniciado Platón. Schopenhauer, gran conocedor de la tradición oriental confirma las sospechas que siempre tuve acerca de la correspondencia existente entre Platón y su discípulo Aristóteles: "Podemos pues, definir el arte, diciendo que es la contemplación de las cosas independientemente del principio de razón, en oposición de aquella otra contemplación que se halla sometida a dicho principio y que es la de la experiencia y la de las ciencias. Esta última puede ser comparada a una línea horizontal que se prolonga hasta el infinito, aquélla a una perpendicular que cortase a la primera en cualquier punto, a voluntad. La contemplación sometida al principio de razón es la contemplación racional, única que tiene autoridad y que es útil en la vida práctica y en las ciencias; la que hace abstracción de aquél principio es la del genio, única que tiene autoridad y es útil en el arte. La primera es la de Aristóteles; la segunda, en conjunto, la de Platón. La primera parece un huracán impetuoso que corre sin principio ni fin, y que todo lo dobla, lo sacude y lo arrastra consigo; la segunda es el tranquilo rayo de sol que corta la carrera del huracán, sin ser agitado por él." (20). Platón como genio y Aristóteles como científico. Nótese el detalle de cómo toda la religión, filosofía y ciencia occidental han estado basados en Aristóteles.

El cristianismo, tras un fecundo comienzo de la mano del neoplatonismo (la llamada patrística, los padres de la Iglesia: San Clemente de Alejandría, Agustín de Hipona etc.) se hundió en el más abyecto oscurantismo al ser asimilado en el siglo IV por el Imperio Romano, por Constantino, para no resucitar jamás después de esa jerigonza inservible auspiciada por S. Tomás de Aquino quien, en una maniobra no exenta de sospecha, alumbró un extraño híbrido concebido desde la espúrea cohabitación de Aristóteles con el Evangelio: la Escolástica.

Esto ha sido intensamente descrito por Alice Bailey cuando afirma que: "Actualmente la Iglesia es la tumba de Cristo, y la pesada lápida de la Teología ha sido arrastrada hasta la puerta del sepulcro" (21). Tras el triunfo de Descartes, favorecido por los éxitos de la ciencia al explicar el universo, nadie en la filosofía y ciencia ortodoxas ha osado levantar su voz en contra de los "a prioris" kantianos de espacio y tiempo salvo quizás los vitalismos de Schopenhauer, Nietzsche y ciertas corrientes fenomenológicas) ni mucho menos de la lógica menor aristotélica.

Pero lo que, a mi juicio, es la verdadera ciencia y filosofía está siendo reivindicada por científicos en lo que hemos denominado "el Paradigma de la Nueva Era" de físicos como Bohm (Ordenes Plegados de la realidad desplegada), Peat (Sincronicidad -tomado de Jung-, puente entre mente y materia) Prigogine y sus "Estructuras Disipativas" (premio Nobel de Química), Capra y Talbot (Física y Misticismo) biólogos como Sheldrake (hipótesis de la Formación Causativa por Campos Morfogenéticos) y Jantch (que refuta la evolución al azar de Darwin, volviendo a Lamark y a Kropotkin con su Coevolución cooperativa), Filósofos de la ciencia como Feyerabend (véanse sus libros "Contra el Método" o "¿Por qué no Platón") y R.Weber, psicólogos neurofisiólogos como Pribram y su universo Holográfico, Korzybski (Semántica General o Lógica no aristotélica), Watts (psicoterapia de Este y del Oeste), Wilber (Conciencia sin Fronteras) y un largo etc. que es probable sustituya, a medio plazo, las insuficiencias del "provincianismo cultural" de occidente.

En una entrevista con uno de los filósofos de la ecología, H. Skolimowski, y a propósito del arte del futuro, este autor declaraba: "En verdad, una vez que hayamos accedido a las reservas de las culturas precedentes, estaremos capacitados para iniciar nuestro pausado renacimiento.(...) Ni por un instante creo que debamos retroceder y modelarnos exclusivamente a la imagen de una cultura precedente, la cultura del Renacimiento o del período Medieval, por ejemplo. Ni tampoco una cultura budista o hinduísta. Nuestra experiencia analítica y las realizaciones de las exploraciones físicas deben permanecer. Pero tenemos que asimilarlas creativamente y comprender qué milagro fantástico es la mente humana. (...) una vez que nos descubramos como seres espirituales tendremos acceso a una nueva variedad de nuevos senderos por los que traeremos la herencia de las antiguas culturas y por los que avanzaremos creando nuevos modelos de nosotros mismos, de nuestra espiritualidad reencontrada y del arte en su totalidad. Pienso que en una primera etapa serán un arte y una cultura profundamente simbólicos, tal vez lindando con lo esotérico, tratando de negar lo concreto, lo brutal y físico de la cultura actual. Pienso que tal dialéctica es inevitable. Luego, a partir de ese esoterismo, de ese misticismo, de un nuevo simbolismo, estaremos capacitados para desarrollar algo totalmente único, algo en absoluto semejante a nada en lo que va de historia." (22).

Román de la Calle cita un sinnúmero de explicaciones psicológicas de la creatividad que, a mi juicio, no representan lo esencial de esta. La mayoría se centran en el producto, es decir, la obra o resultado. Pero el acto creador es obviado en favor de aquél. Y esto sería menos grave si entendiéramos el fenómeno creador como ligado a un fin, dotado de una teleología precisa que, en nuestro ámbito, vendría definida por la meta de la obra o resultado final.

La teleología es la negación del arte. Es curioso constatar los constantes debates del "arte por el arte" y el "arte social". Una observación no excesivamente cuidadosa nos revela que, tanto en un caso como en el otro, se ha separado al "artista" de la vida (observación que ya hizo Hegel en su día). Esto sugiere corrupción (etimológicamente y según algunos, corrupción viene de separar). Cabe argüir que, en el segundo caso (arte social), no está tan claro tal divorcio. Esto se debe al problema del paternalismo de los "expertos" en "sistemas" y dogmas. Ellos "saben" más que los otros y van a "salvarlos" de la superstición y alienación con jarabe de la misma composición. No he visto mayor felicidad ni integridad en ningún experto o docto que en un taxista o labrador.

El Doctor, el erudito en cualquier área, es más deficitario en muchos aspectos que el standard de los mortales. Ello es más cierto cuando consideramos cómo se accede a la investigación y docencia universitaria en occidente (y desgraciadamente, con el imperialismo sufrido por el oriente, también allí está estableciéndose estos procederes): ¡por calificaciones académicas y "méritos"! Y ¿quienes son los capaces de alcanzar los altos niveles de rendimiento mecánico necesarios para tales logros? Para mi es muy obvio: los menos creativos. La creatividad hace trizas el método. Recuérdese a los "empollones" de todas las aulas del y de todos los niveles mundo. Hágase una estadística e investíguese si no fueron niños y adolescentes alienados por el autoritarismo paterno, nulidades en la relación social y mucho más con el sexo opuesto. Nadie, sino los seres más cercanos a las bestias de acarreo, son capaces de soportar la disciplina monótona, insípida e intensamente jerárquicoautoritaria de los estamentos docentes.

De esta manera, mi opinión es que existen dos tipos diferenciados de investigadores o pensadores:

1) Los Académicos (llamados por Feyerabend "los Hombres Hormiga"), necesarios pero muy pobres en creatividad. Son una extensión (su vida es un espejo de) del modelo psicológico de Procesamiento de la Información (Teoría de la Información y Comunicación Artística, por ejemplo). Su saber enciclopédico viene impulsado por una teleología política precisa: maximizar su Imagen Social, trepar en la estructura siendo "alguien en este mundo". Están sujetos a la autoridad de los "grandes" y "brillantes" pensadores o artistas de su área de conocimiento y atrapados en los ritos y metodologías imperantes en el seno de lo académico de su escuela. Viven una vida dual: por una parte como investigadores y por otra como seres humanos insertados indiferenciadamente en los múltiples niveles del entramado socio-cultural de su hábitat ecológico.

Pueden incluirse, sin demasiada dificultad, dentro de lo que el filósofo de la Ciencia, Thomas Kuhn llama períodos de "Ciencia Normal", si bien yo, siguiendo a Bohm, considero que no está demasiado justificado utilizar la perspectiva diacrónica como variable fundamental de la "revolución científica". Para este último autor: "la auténtica creatividad no puede quedar limitada solamente a los periodos de revolución (...) de modo que no resulta inevitable una discontinuidad abrupta de las ideas" (23).

Dicho con otras palabras: el tiempo no es un estimador demasiado fiable de la creatividad y/o la mediocridad en la comunidad de pensadores, sino que esta, como Bohm sugiere, es un potencial accesible siempre al investigador despierto.

Peat y Bohm ven, en este correr de la creatividad en la ciencia, un correlato similar en el arte: "Lo particularmente interesante de la reacción frente a un dibujo o cuadro es la manera que el observador interpreta, descodifica y responde a esta complejidad de órdenes. Porque, en períodos históricos diferentes y en culturas distintas, las marcas y las interpretaciones se llevan a cabo de maneras diferentes. El crítico de arte Ernest Gombrich hace referencia a lo que él llama schema, una idea que no difiere mucho de los paradigmas de Kuhn, en la forma de convenciones aceptadas de manera tácita que se emplean para la construcción y la observación de una obra de arte. La mayoría de los artistas de un período determinado utilizan un esquema concreto, que pasa a ser absorbido por el público que interpreta el significado de sus obras. Cuando se realizan cambios en una escuela de pintura, se transforman también los esquemas concretos, y es posible que, al principio, el público considere estas nuevas obras feas, faltas de sentido o "equivocadas". El público será incapaz de interpretar e integrar la obra que contempla, con sus percepciones internas, hasta que no se haya absorbido el nuevo esquema. Asimismo, en cierto sentido ha de emplearse una sintaxis adecuada para leer el cuadro, de la misma manera que se requiere una sintaxis para leer y entender una novela o cualquier escrito. En el capítulo 3 decíamos algo semejante al hablar de la música moderna. (...) Suele creerse que ha de venir algún 'genio' que desarrolle formas de pintar nuevas, capacitando así al público para 'ver' de manera nueva y excitante." (24).

2) Los Apasionados, que nacen con la investigación "en sus huesos". Su área de investigación es su pasión, y esta es la garantía de la creatividad. Son los que rompen todo el Paradigma del Procesamiento de Información creando un abismo insondable entre el modelo Político de la conducta humana y su vida. No siguen a nadie y son primera y última autoridad para sí mismos. Su ciencia, su arte, su filosofía y su vida son inseparables, aunque puedan dicotomizar su vivencia con precisión cuando la ocasión lo requiera, así como utilizar los ritos y costumbres considerados por la comunidad como idóneos para validar y dar significación a sus percepciones.

Su vida es una sola "pasión" y no están fragmentados en varios "roles" (como investigadores y artistas y como seres humanos de "a pie"), sino que gozan de aquello que J.P. Sartre llamó "Autenticidad".

Crean pues, "Ordenes Generativos" nuevos. Brunelleschi, inventor de la perspectiva, permitió a autores renacentistas, manifestar una especie de "orden cartesiano" e incluso, para Bohm y Peat, anticipan en cierto modo el futuro orden newtoniano.

Para Turner, sin embargo, la más fuerte pasión era el poder de la luz y el movimiento del agua, de forma que el orden subyacente pasó a ser una forma de movimiento giratorio o torbellino.

"Además, utilizando, pero también superando la teoría de Goethe del avance y la recesión de los colores, Turner pudo dar en sus cuadros la impresión de de un vórtice siempre rotando (...) que disuelve las formas lineales." (25).

Formas que suponían el orden anterior de la perspectiva. Siguen después citando cómo Monet hizo lo propio cuando utilizó los colores primarios en el París del siglo XIX y cómo Cézanne llevó más allá este cambio comparándolo con los órdenes de Fourier (unas transformaciones matemáticas sobre ecuaciones de ondas sinusoidales) y las realizaciones posteriores de Picasso y Bracque en sus pinturas cubistas. Todo ello acontece de forma similar en las revoluciones científicas como la relatividad (26).

Pero esta clasificación no debería interpretarse como una alabanza, sin más, al "rebelde" que, rompiendo con todo lo académico, investigó por sí mismo campos ignotos. También en él hubieron profundas heridas e inadaptaciones que, con el resentimiento oportuno, sesgaron su "doctrina". No hablo pues de un "modelo" de la creatividad, sino de que la "pasión" no fragmentada tiene un profundo parentesco con la creatividad. Pretendo asimismo sugerir que, el versado en cualquier área lo es, en demasiados casos, en detrimento de alguna otra área de su vida.

Así, hoy en día está poniéndose en duda las concepciones unifactoriales sobre la inteligencia. Lo que los test de Inteligencia miden no es sino una parte de esta (por ejemplo rapidez de reacción y de cálculo, capacidad espacial, verbal etc).

Pelechano, catedrático de Psicología Básica de Valencia en el pasado, ha incluido un factor totalmente ausente en tiempos pretéritos: las "Habilidades Sociales", dentro del de Inteligencia para cubrir una laguna incomprensiblemente ignorada por los "expertos" (permítaseme sonreír con malicia aquí). Y mírese por donde que las investigaciones demuestran que tal factor es "ortogonal", es decir, independiente del clásicamente considerado.

Igualmente, nótese cómo aflora el concepto economicista de "utilidad". El "homo oeconomicus" es un ser que se separa de la vida y desde tal separación comienza a analizar qué le es útil. Toda la Teoría Económica está basada en los conceptos de utilidad. De esta forma, conceptos como "progreso", "rentabilidad" y "renta per cápita" son índices de "avance" en el mundo contemporáneo. El arte social es entonces el que "aporta" "algo" (reificación, objetivación del arte) a la "sociedad".

Y ¿qué es la sociedad? Ni la Psicología Social ni la Sociología contestan satisfactoriamente. No lo hacen porque son partes de ella las que la definen y, creo recordar que, eso de incluir en la definición el término a definir es, según el principio de no contradicción, eso: una contradicción.

Pero queda una posible salida airosa: la creatividad. Para algunos científicos ésta viene a tener correlatos con el estar "más allá de la cultura y la sociedad": "La persona-semilla ya no es leal a su cultura, sino a la especie en general (...) La diferenciación reside en los místicos, quienes verdaderamente son la floración del espíritu religioso de una cultura, y en aquellas personas- semilla que son verdaderos ocultistas, o, por lo menos, mentes visionarias o prometeicas. En tanto que filósofos, artistas y hombres de estado, el destino primordial de estas personas-semilla consiste en transformar radicalmente las teorías socioculturales de, por lo menos, una parte de la humanidad, así como ciertos aspectos genéricos de la naturaleza humana." (27).

"Simbólicamente, su objetivo rebasa el devenir de su cultura para llegar a la transformación evolutiva, lo cual sólo puede ocurrir en las semillas mutantes. Como personas-semilla, llegan a separarse de la planta (cultura), por lo que respecta a la conciencia y al ser interior, para evolucionar fuera de ella" (28).

Pero, ¿qué es lo místico? he aquí un concepto espinoso lleno de polisemias y confusiones. Y si lo es, no lo es nada comparado con el término "ocultismo". Veamos sus diferencias con respecto a la teología: "La teología es dualista y doctrinaria; el misticismo no es dualista, es experimental. La teología es dogmática y creíble; el misticismo tiene por objeto el misterio insondable más allá de todos los dogmas y credos. La teología es la articulación racional de la fe absoluta; el misticismo fomenta la transición de la fe al conocimiento personal. La teología interpone una jerarquía administrativa para mediar entre el profano y Dios. El misticismo afirma la igualdad espiritual de todos los hombres y su potencial de unión directa con lo divino." (29).

Como puede apreciarse, pretendo incitar a la idea de que el acto creador, la iluminación, lo místico, el asombro filosófico y el "insight" científico, son lo mismo. Caben diferencias de grado, más no de carácter esencial. Así, Maslow, en páginas anteriores, parece establecer una diferencia entre la experiencia artística y la mística cuando afirma que la primera está ligada al objeto, se experimenta la totalidad en él. En la segunda, sin embargo, parece observarse una ausencia de objeto y una experiencia de la totalidad sin referente. Cabe establecer analogías con los defensores en estética de los "caminos" no figurativos que propugnan prescindir absolutamente del objeto y los que aún mantienen un lazo, mayor o menor, con él. La supresión del referente debe, sin animo de ser exhaustivos, interpretarse como la desaparición del perceptor y lo percibido, de la dualidad entre sujeto y objeto. Pero también la fusión absoluta con el objeto puede suponer una ausencia de las dualidades descritas.

Surgen nuevas analogías, como el arduo tema de la mímesis y la expresión. De nuevo, la resolución de esta antigua dicotomía es experimentada en la "iluminación". En realidad, el problema surge cuando suponemos que sujeto y objeto son esencialmente distintos y, como hemos descrito reiteradamente, en la iluminación (fuente de todo arte, ciencia y filosofía) no existe la conciencia dual.

Pero yo quisiera llegar más lejos. Prescindiendo totalmente de tales experiencias, la dualidad es manifiestamente falsa. Para entender lo que quiero significar debemos retomar el problema de la separación del arte de la vida. En las antiguas culturas, así como en las "primitivas" actuales, el arte, la religión y lo social estaban, o están, totalmente imbricados e indiferenciados. Toda finalidad del arte y de la religión es la misma: "religar" (religión viene de re-ligare, así como yoga: yugo, unión) lo que está separado, en la unidad. Y esta "religación" no acontece únicamente en el aspecto social intra-grupo, sino que abarca a otras comunidades y la naturaleza y creación entera.

Desde este enfoque y filogenéticamente hablando, el hombre hereda una tendencia de relación holista con el medio que, con la aparición del fenómeno social, ha ido deteriorándose en favor de un aislamiento con respecto a aquél. A esta deficiencia de relación amplia, le denominaremos el "Yo" o ego.

La aparición del ego podemos contemplarla en el marco de tres fases fundamentales con parámetros distintos, aunque interrelacionados. Estos niveles connotan una dimensión evolutiva de la conciencia humana.

Y además, démonos cuenta de que todo arte y religión han estado fuertemente ligados al consumo de algún tipo de droga que produzca un estado diferente del habitual. Para mí, cada nivel posee su consumo de drogas específico.

1.- Conciencia Tribal (Sub-conciencia)
2.- Conciencia Egoica (Social) (Auto-conciencia)
3.- Conciencia Grupal (Supra-conciencia)

El primer nivel supone el grado de interdependencia más indiferenciado. El hombre no tiene aún capacidad de identificarse a sí mismo como diferente del resto, por lo que su comportamiento es el mostrado por la totalidad de la tribu, manada o rebaño. Este nivel posee un alto grado de holismo y se acude a menudo al consumo de sustancias que alteren el estado habitual de conciencia junto a conductas altamente estereotipadas, formas de proto-arte o protoreligión:

a.- Danzas y Rituales,

b.- Repetición Ecoica de palabras con fuerte carga simbólica. Este proceder provoca una definida respuesta fisiológica: la reiteración de palabras o sílabas produce una reverberación en el cráneo que estimula la secreción de endorfinas (opiáceos biológicos, es decir, creados por el propio organismo) con su correspondiente respuesta psico-fisiológica (relajación de la musculatura lisa - involuntaria -, y estados alterados de conciencia). El segundo nivel supone que el ser humano se ha concebido ya como diferente del resto, es decir, ha emergido el "Yo". Aunque parezca paradójico, este "yo" es el que define el nuevo nivel alcanzado por el grupo, rebaño o tribu: "la Sociedad". En resumen, la aparición paulatina del "yo" es, según mi enfoque, la aparición paulatina de la sociedad.

Este nivel, a diferencia del anterior, carece del holismo que caracteriza a los otros dos niveles. Desde la perspectiva sistémica (teoría se sistemas que Bateson, psicólogolingüista eminente) amplia que defiendo, el "yo" conlleva un alto grado de incomunicación y de falta de relación amplia con el resto del sistema. Y huelga decir que es este el nivel donde el psicólogo social, el sociólogo y el filósofo "se mueven, viven y tienen su ser".

La emergencia de la Auto-conciencia implica, en sus primeras etapas, esta necesidad de independencia y diferenciación del "Sentimiento del Nosotros" como sentimiento de tribu o manada.

Esto supone, para mi, cuestionar parcialmente el modelo de una de las corrientes más fecundas en psicología: la Psicología Comunitaria, de raíces marxistas y sistémicas. Esta asigna todas las virtudes a la comunidad rural en detrimento de la urbana. Afirmar ligeramente esto no es sino una verdad a medias, fácilmente asimilable a posturas ideológicas en franca decadencia, a "idealismos" doctrinarios que aún creen en el amor infantil, léase intelectual, a la naturaleza y en ese ecologismo inexpresivo donde nadie se lava.

Los grupos urbanos tienen su fuerza cohesiva en la afinidad de intereses, costumbres y modas, aspectos todos cuya fuente es el "yo", no el sentimiento indiferenciado que caracterizaba al nivel anterior.

En este tipo de comunidad (la actual), y en una nueva vuelta de la espiral, se vuelve necesario crear, aunque sea por momentos, el estado de conciencia holista. Y esto se consigue con el sexo, la música, el arte, las danzas, las religiones organizadas, los deportes y espectáculos de masas y las drogas (todos estos factores consiguen "Re-ligar" al "yo" con el sistema alterando la Autoconciencia).

Esto nos introduce en el tercer nivel donde el concepto "Re-ligar" se nos hace imprescindible.

Su significado es el de Reintegrar al yo en el sistema. Este sistema tiene, desde la perspectiva humana, un nivel sub-humano y otro supra-humano. Luego, para el propósito de este trabajo, Religión es el Arte de integrarse en el sistema ecológico total. La conciencia grupal (Supra-conciencia), llega al hombre en los momentos, descritos páginas arriba, que Maslow llama "Experiencias Cumbre". Estas experiencias son accesibles mediante diversos mecanismos:

a.- Uno de ellos es la propia evolución humana por la que el individuo trasciende, en terminología de Maslow, el Ego para acceder a un estado de conciencia más allá de él.

b.- Otra es la propiciada por experiencias "artísticas", estéticas y místicas en el más amplio de los sentidos.

c.- Por medio de drogas, junto a rituales y danzas repetitivas (léase "acid-house", "disco", etc. en nuestra sociedad contemporánea).

Naturalmente, tales experiencias no son mutuamente excluyentes, de forma que muchas veces se solapan, confunden y coexisten, tanto histórica como simultáneamente en la humanidad o en un sólo individuo. Pero cabría, no obstante, postular un carácter jerárquico - evolutivo a tales mecanismos. Así, la más inferior, en grado de holismo sería la "c", seguida de la "b" concluyendo final, y raramente, en la "a".

Comparten, con las del primer nivel, su elevado grado de holismo o globalidad, aunque se diferencian en que el individuo posee un yo perfectamente estructurado e individualizado que permite reinterpretar la experiencia en términos de "Yo" "a posteriori" (ya que la conciencia trascendente carece fenomenológicamente de ego que la experimente).

Adviértase que es la conciencia como sistema, la que define y explica las relaciones entre partes del sistema, implicando una complejidad infinitamente mayor (y paradójicamente más simple), que lo que las teorías cognitivas del Autoconcepto y la Teoría de la Información sugieren. En efecto, estas parecen asimilar las relaciones a flujos de información que viajan en dos sentidos:

Input (Energía) ------> Procesamiento -----> Output

O, en la Teoría de la Información:

Emisor -----> Mensaje ----> (decodificación) Receptor

Y en la experiencia estética según estas posturas, suscritas por Román de la Calle (30):

Contexto ----> Objeto <---> Contexto Receptivo Poético Artístico ¦ Productivo ¦ ¦ ¦ ¦ ¦ ¦ ¦ ---- Subproceso -- ---- Subproceso ---- Poético Productivo Estético - Receptivo (Poiesis) (Aisthesis)

Sin embargo, mi visión se asemejaría más a un complejo organismo donde el hombre no es sino una célula más del ecosistema y en el cual, como hemos dicho, se "mueve, vive y tiene su ser".

La relación del cerebro individual con la totalidad del sistema puede verse de la forma que paso a describir. Esta visión es la que mantengo en la Tesis Doctoral de Psicología para explicar lo que denomino "Sintonía", estar "en onda", "resonando con", estado plenamente creativo donde la iluminación tiene su fundamental asiento. Supone la articulación empírica (científica) de las experiencias que estamos investigando.

Para mi, el cerebro es un Sistema Abierto que posee la capacidad de funcionar de forma dual:

a- Como Sistema o Universo Cerrado, procesando información propia dentro de sí mismo sin contacto con el Suprasistema. Este fenómeno es propio del Self y le denomino Concentración. Está sujeto a un funcionamiento secuencial e involucra al Tiempo Psicológico flexible interno. Es plausible pensar que sea característica exclusiva del ser humano, causa de su grandeza y de su miseria.

b- Como Sistema o Universo Abierto, donde el cerebro tiene acceso al Suprasistema Total. Esta apertura puede darse de dos formas fundamentales:

1- De modo centrado en el Self, donde la apertura es limitada y existe un intercambio informativo que ha sido traducido perfectamente por la Psicología de la Comunicación contemporánea y que denominaremos de Sintonía Parcial.

2- De modo no centrado, donde el cerebro tiene acceso al Sistema de forma no Ego-centrada. Es característico de la Atención y no involucra en absoluto al tiempo sino al Espacio Vacío Psicológico. Es el Insight propio de la Sintonía Holista, es ilimitado y, puesto que el Ego, con su procesamiento propio, está ausente, el cerebro no es sino un receptor exteriorizando el Suprasistema. Es aquí donde podemos entender la iluminación ampliamente.

Esto nos recuerda a la analogía de un ordenador con varias terminales periféricas: Una de las terminales puede funcionar de tres formas: cerrada al sistema total (por sí misma aisladamente), como un intercambio de datos con la unidad central o como un simple terminal o servidor del proceso central.

Otro ejemplo que nos atañe es el de los electrones en un metal: normalmente estos están libres dentro de la estructura cristalina de los núcleos atómicos y cada uno lleva un movimiento caótico con respecto al resto, es decir, cada uno de ellos se comporta a título individual y sin más relación con los otros que el resultado de la interacción mecánica al azar. Pero si hacemos pasar una corriente eléctrica a través del metal, de pronto, todos ellos asumirán una "conducta" totalmente ordenada e idéntica al resto. Han pasado de una conducta individual a otra colectiva. Han "sintonizado" en grupo a una "onda colectiva" hasta que el metal deje de estar conduciendo la corriente.

Así, toda situación social tiene situaciones donde los individuos, (los cerebros u organismos), dejan de serlo para funcionar dentro de un Suprasistema que les trasciende, sintonizan con el nivel frecuencial común del grupo, con su 'forma grupal' o con campos cuánticos mucho más vastos.

CONCLUSION

Vamos a intentar ver todo lo dicho desde algunos ángulos más y, con esta perspectiva adicional, ver cómo podemos "acceder" a esta intensa fuente de energía.

El hombre trabaja en los tres niveles descritos y a cada uno de ellos le corresponde un estado de conciencia determinado. Podríamos hacernos una imagen de la evolución humana asimilando su conciencia a un foco de atención o de luz que está fijado en un plano de los tres descritos. Es esto lo que permite a muchos psicólogos evolutivos describir, en términos ontogenéticos cuanto hemos dicho respecto a la filogenia. Existe una frase célebre en ocultismo basada en la Ley de Analogía o Correspondencia que Hermes Trismegisto enunció hace milenios: "Como Arriba, así es Abajo". Esta, aplicada aquí sería: "la Ontogenia recapitula la Filogenia", concepción que Freud aplicó, por ejemplo, al aspecto lúdico del juego del niño.

Hay pues ciertas fases evolutivas conocidas por los Psicólogos Evolutivos que, con ciertas variaciones, son ampliamente aceptadas. La que seguiré, por ser un modelo parecido al ocultista, es la de Thérèse Brosse, aunque con ciertos matices distintos. Estas fases o niveles jerárquicos (la superior incluye a la inferior pero no al revés, como comentamos más arriba), no son aplicables al desarrollo del niño, adolescente etc. en general, sino que es también aplicable a la humanidad entera, como un todo, y a, lo que nos interesa más, a ciertos individuos en concreto.

Las fases, como no y para variar, están basadas en ciclos de 7 años (curiosamente, el tiempo que tarda el planeta Urano, regente de la Era Acuario, en cambiar de Signo Zodiacal). Su existencia no supone, ni mucho menos, que todo hombre las atraviese. Por lo contrario, la mayoría de la humanidad queda estancada en una cierta etapa que, y en su conjunto, rebasará con el devenir histórico para alcanzar la siguiente.

Para Brosse (31), cuando la conciencia está centrada en un nivel, este constituya para tal persona el carácter de "absoluto de conciencia" para este ser en ese tiempo determinado.

a.- Nivel Sensorial (correspondiente al nivel físico denso), se da hasta los 7 años aproximadamente (Brosse postula los 5 o 6). Es típico el "animismo" y la imagen sensorial.

b.- Nivel Vital (o Activo según Brosse) correspondiente al nivel Etérico del mundo físico, donde se afirma la predilección por todo tipo de actividades. Resalta el aspecto mágico por el que el niño elabora espontáneamente actos mágicos (rodear un juguete con un círculo simbólico para que nadie se lo arrebate). Se desarrolla de los 7 a los 14 años (para Brosse, 12 aproximadamente).

c.- Nivel Afectivo, relacionado con el mundo astral o emocional, y coincidente con la adolescencia. Las relaciones que el adolescente establece con el medio son de tipo afectivo. Es el momento propicio para desarrollar el misticismo, la devoción a ideales, ídolos (Michael Jackson) etc. Se extiende hasta los 21 años aproximadamente, aunque esta autora incluye el siguiente nivel mental desde los 15 hasta los 21. Téngase en cuenta que existe amplia variabilidad individual y cultural, y que todas estas etapas no suponen saltos bruscos en absoluto (bueno, a veces sí) y que es de intuir que se solapan unas a otras.

Asimismo, debemos tener presente que los tiempos descritos suponen el desarrollo del cuerpo que va a responder al nivel en cuestión y que, el aprendizaje de su uso en tal mundo, se desenvuelve en el siguiente período de 7 años.

Abundando en esta explicación y a modo de ejemplo, la adolescencia, período de los 12-3 a los 21 implica la existencia de un desarrollo completo, aunque no entrenado, del cuerpo emocional hacia los 14 años. De esta forma, a partir de esta edad se yuxtapone el desarrollo del nivel Intelectual Analítico junto al aprendizaje del emocional desarrollado.

d.- Nivel Intelectual Analítico, analogía del mental concreto. Se caracteriza por amor al concepto (recordemos a Schopenhauer) y al análisis, búsqueda de criterios clasificatorios y por la hipostasía de las diferenciaciones entre ellas. Es el nivel donde, aproximadamente, se estanca la evolución humana en el período actual. La edad media, en el sentido evolutivo que abordamos, de la humanidad contemporánea ronda pues los 21 años. Me atrevería a calificarlo como un período científico-aristotélico.

e.- Nivel Intelectual Sintético (que trae consigo el mental superior o abstracto citado). La conciencia se interesa ahora por las categorías resultantes de las síntesis intelectuales. Estas dan cauce a las funciones psicológicas que relacionan el ego con su medio social y natural. Y son estas las que unen a los individuos en pensamientos y acciones comunes. Es la etapa de los partidos políticos, organizaciones religiosas, escuelas de arte etc. En una palabra: los grupos sociales. Corresponde al intervalo de los 21 a los 28 años aproximadamente, aunque ya hemos significado que no existe aún una conciencia humana global en este nivel.

f.- Más allá del Ego y de la Síntesis (analogía de la dimensión intuitiva o de compasión del plano búdico). Dícese que, mientras las etapas anteriores suponían estados de conciencia, esta supone la conciencia sin estado. De hecho, más allá de la conciencia se dice que existe la vida, la bendición de la libertad. La conciencia está por encima de lo psicosocial y de todas las instituciones y, puesto que el ego, como hemos descrito anteriormente, es la vida psicosocial, aquella va desligándose poco a poco de este último, ya que supone un estorbo para la vivencia explosiva e incondicionada que le es propia. La clásica frase ¿quién soy yo? cobra una relevancia abrumadora.

La experiencia de quien transita entre el mental sintético y el intuitivo puede ser descrita como un sentimiento de futilidad en todo cuanto el ego haga. Existen de vez en cuando iluminaciones que recuerdan al momento de la ascensión a la "majestuosa cumbre" de la inspiración, del arrebato de la beatitud insondable y que devuelven, tras su magia, al pobre ser a la llamada "experiencia del valle" o "noche oscura del alma" por la literatura mística. Y esta noche oscura no es un mundo feo donde el ego viva inadaptado: seguramente su adaptación al medio social es envidiable. Pero como acontecería a una buena mecanógrafa al ver la superioridad técnica de este ordenador con que paso, con gran sufrimiento por mi parte, estas líneas, así acontece a quien tuvo relaciones con ángeles y después tiene que vérselas con una experiencia que implica hablar de futbol y de política.

La relación del que está en un nivel superior con el perteneciente a otro inferior es posible, pero no al revés: "la persona más evolucionada, por la mayor extensión de su horizonte, estará siempre capacitada para atender a los que se encuentran por debajo...; no es posible, en cambio, lo contrario." (32). Ahora bien: "Este hecho, de importancia capital, tiene no obstante una excepción: quienes están a punto de sufrir un cambio de un nivel a otro, encontrarán, en esa expresión de un nivel superior, una inspiración que facilitará la transposición de lo absoluto a ese nivel. de esta forma se ejerce la fraternidad humana, que puede representarse para cada uno como una mano tendida hacia lo alto y otra hacia lo bajo." (33).

Otra de las consecuencias de la trascendencia del ego es, además de la trascendencia de los psicosocial, la trascendencia del sexo-género, la tendencia hacia el andrógino perfecto. La sexuación no es más que un déficit consecuente de la dualidad. Y el género (las tendencias actuales en psicología hablan de género, en la dirección de un Rol Social más que de sexo biológico). Así, el símbolo del Tao nos recuerda que lo masculino y lo femenino coexisten en toda manifestación. Estos dos polos existen, no son el resultado de la educación y toda esa tontería reivindicativa. Ahora bien, "todo Adán lleva una Eva y viceversa". El descubrimiento en uno mismo del polo opuesto a su sexo o género dota al usuario de un inusitado poder creador, puesto que la creación (y recordemos que la iluminación le es inherente), desde la procreación física del coito, hasta la más sublime inspiración artística, poética o religiosa, implica el inefable beso de lo femenino con lo masculino en el crisol de la experiencia. Por eso distingue Schopenhauer el moralista del artista cuando dice que para el primero es suficiente con la "buena voluntad", mientras que para el segundo es necesario el poder.

Por eso el hombre débil ama la "buena voluntad". Nadie con poder creador habla de ella. Por el contrario el dotado del tal poder la educe, con tierna fuerza, de los demás.

Y el iniciado, el creador, "Convence sin atar y atrae aún sin convencer" (Vicente Beltrán Anglada).

De esta forma, una de las definiciones más verosímiles del poder (en el escaso aspecto positivo que existe hoy, puesto que es la energía más difícil de dominar para el hombre) es aquella que implica la capacidad de un sujeto para combinar armónica (en la proporción idónea) y oportunamente (de acuerdo al contexto) las energías femeninas y masculinas en cualquier manifestación, sea artística, amorosa, religiosa o lo que se quiera.

Lo femenino es conocido como lo atractivo, magnético, lo dionisíaco, lo curvo y sinusoidal, lo seductor y el hechizo, el receptáculo, el agua y la tierra etc.

Lo masculino como lo impulsivo, eléctrico, apolíneo, lo recto y lineal, lo conquistador y la magia, la penetración, el fuego y el aire.

Todo ser humano posee esto; la trascendencia del rol otorga pues la gran belleza de la creación. Y esto no es lo que predica el que no conoce la ternura poderosa de ella.

Así, veamos qué nos cuenta Krishnamurti, la flor de la creación más completa de nuestro siglo: "La mayor parte de nosotros constantemente tratamos de huir de nosotros mismos; y como el arte ofrece una manera fácil y respetable de conseguirlo, juega un papel importantísimo en la vida de muchas personas. En el deseo de olvidarse de sí mismos, algunos se vuelven artistas, otros se dan a la bebida, mientras que otros siguen doctrinas religiosas, misteriosas y fantásticas."

"El arte divorciado de la vida no tiene gran significación. Cuando el arte está separado de nuestro diario vivir, cuando hay una laguna entre nuestra vida instintiva y nuestros esfuerzos en el lienzo, en el mármol o en la palabra, entonces el arte se convierte simplemente en la expresión de nuestro deseo de escapar de la realidad de lo que es."

"La sensibilidad a la fealdad y a la belleza no es el resultado de la afición; surge con el amor, cuando no hay conflictos creados por el yo.".

"Puesto que nuestros corazones están marchitos y nos hemos olvidado de ser bondadosos, de contemplar las estrellas y los árboles y el reflejo de las aguas, necesitamos el estímulo de las pinturas y de las joyas, de libros y de infinidad de diversiones.".

"Cuando uno quiere realmente escribir un poema, lo escribe; si se domina la técnica, mucho mejor; pero ¿para qué recalcar lo que es simplemente un medio de comunicación, si uno no tiene nada que decir?. (...) Leemos un gran número de libros, oímos música excelente, contemplamos obras de arte, pero nunca sentimos directamente lo sublime; nuestra vivencia ocurre siempre a través de un poema, de un cuadro, o de la personalidad de un santo. (...) Sin un intermediario nos sentimos perdidos; pero tenemos que perdernos antes de poder descubrir algo. El descubrimiento es el principio de la creación...".

"Tratamos de ser sensibles a la belleza al mismo tiempo que huimos de lo feo; pero el huir de lo feo nos hace insensibles." (34). Pero en realidad, el artista, tarde o temprano, tornará sus ojos hacia la fuente: "(la creación de que hablo)... no tiene valor alguno. No es vendible. No podéis sacar ningún beneficio de él. Es algo absoluto. (...) El artista puede en raros momentos tener un sentimiento de algo que está más allá de su propio y mezquino "yo", pero este no es el movimiento creador. Esa inmensidad sólo puede surgir cuando el "yo" está por completo ausente y la mente es por lo tanto verdaderamente religiosa." (35).

Y finalmente: "(...) hay un sentido de belleza que no depende de lo que es hermoso y lo que es feo. Y no es que la montaña no sea hermosa, o que no exista un edificio feo; pero hay una belleza que no es lo opuesto de la fealdad, hay un amor que no es lo opuesto del odio. Y el autoabandono de que estoy hablando es este estado de belleza sin causa, y por tanto es un estado de pasión. Y ¿es posible ir más allá de lo que es el resultado de una causa?" (36). "Somos esclavos de nuestra profesión, de nuestros amigos y destrezas. La salida de estos apegos, movidos por la eterna llama del descontento, abre la puerta de la compasión, la iluminación y la libertad.".

¡Gracias!

Castellón, 11 de Julio de 1990

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