Morir
14/09/99
Si el amor no vuelve ¿será una libertad
como siempre quise?
Si la muerte va a venir ¿qué haré con los
mosquitos que me aman?
Si me voy a cargar el cuerpo ¿en qué semáforo pediré limosna
para el vino de ese día?
¡Cómo llueve hoy! Hay tanta belleza en esta
noche ...
¡Acabarás sólo! me han dicho tantas veces.
¡Cómo llueve hoy, esta noche tan bella!
Hay relámpagos, truenos lejanos ... Y esa
brisa que me enamora.
Tanta inmensidad aquí dentro, la suavidad
del moribundo ...
Y he amargado la vida de tantos.
¡Acabarás sólo! me han dicho tantas veces.
Ese silencio obra en mí la maldición de los
demonios, el desespero de los fuertes,
La humildad para salvarles, la visita que me
enferma,
La incomprensión de la Magdalena, los teléfonos
del desahogo.
A nada me he asido ¡ay de mi!
¡Acabarás sólo! me han dicho tantas veces.
No más tetas, no más coños y ojos
anhelantes,
¡Escribe hijo de puta, por orden del altísimo!
Nadie osará a pisar el mármol del portal de
mi locura,
Ni el incienso de mi sangre en este asfalto
derramada oler podrán.
¡Acabarás sólo! me han dicho tantas veces.
Así fue, es y será, así renaceré y traeré
de nuevo el agua fresca,
La humildad del que nunca supo nada de sí
mismo porque se aburría,
Todos beberán bendiciendo a su suerte y a su
ego,
lo explicarán como esfuerzo en su
experiencia, le pondrán fases como expertos,
"Está raro, se quemó llegado a un
punto que ..."
¡Acabarás sólo! me han dicho tantas veces.
Los truenos se alejan, caen gotas gruesas
sobre el alféizar de mi ventana,
La humedad está en el cuarto, los discos
duros girando,
La crisis presente, el cuerpo en purificación
tensa, la religión deprimiendo imágenes trascendidas.
El payasito gimiendo y calladito, haciendo
sitio para el grande.
¡Acabarás sólo! me han dicho tantas veces.